Por Omar Altamar Santodomingo

Mantener vigente y con una imagen que proyecte credibilidad a la institución más antigua del planeta no es una tarea fácil. Sin embargo, la llegada de un sumo pontífice argentino como jerarca de la iglesia católica ha permitido refrescar su imagen y seguramente devolverle la fe a muchos seguidores.

SAn LorenzoLa misma elección de Jorge Mario Bergoglio, en el conclave de marzo de 2013, tras la renuncia de Benedicto XVI, marcó un hito en el marketing de contenidos: se designaba como máximo representante de los católicos a un jesuita hispanoamericano, características muy particulares porque en veintiún siglos no se había designado a un miembro de la Compañía de Jesús ni mucho menos originario de Latinoamérica.

De ahí en adelante todo sería muy singular y enfocado en llegar a la mente y el corazón de los católicos convencidos y también de los indecisos con acciones sorprendentes de marketing de contenidos, por los gestos de humildad y sencillez que comunicarían.

Una de estas acciones de marketing de contenidos se dio en septiembre de 2013 cuando el Santo Padre recibió del sacerdote Renzo Zoca un Renault 4, modelo 1984, como regalo y éste lo adoptó como su vehículo personal.

Al analizar lo que representa el Renault 4 podemos establecer que es un vehículo versátil, sencillo, concebido originalmente “como un carro vaquero”, así como su eslogan “el amigo fiel”.

Este “amigo fiel” ha sido el tercer carro más vendido en el mundo, casi 8.3 millones de unidades se comercializaron en más de 100 países, desde 1961. La generosidad y aceptación son atributos muy ligados al máximo representante de la iglesia católica.

Posicionar la afición de Francisco por el equipo Club Atlético San Lorenzo de Almagro tampoco es un hecho aislado. El San Lorenzo es un equipo alejado de la exquisitez que destilan los clubes argentinos, como Boca Juniors, River Plate, Independiente y Racing Club. El favorito del Sumo Pontífice es un equipo sencillo que se ha movido entre la primera y segunda división de la liga del fútbol.

Seguimos mencionando acciones y podríamos ser considerados herejes de la iglesia, por lo pronto estas dos son suficientes y un buen ejemplo del marketing de contenidos, que se basa en entender qué necesitan los clientes y entregárselo de forma pertinente y convincente. Pocas cosas son casualidad…